Los Tapizados en Tela

Los Tapizados en Tela

El proceso de mullido en asientos con rellenos suaves

Aunque el clásico ahuecado y recolocación cotidiano de los cojines será suficiente para su mantenimiento en el día a día, periódicamente y en función del uso de cada producto será necesaria una acción más profunda de mantenimiento para devolverles su imagen y confort originales. Estos son los pasos:

  1. Separe el cojín de la estructura, soltando antes la cremallera que los une en caso de que cuente con ella. Coloque el cojín verticalmente sobre el sofá y golpéelo con fuerza por todas sus caras para desapelmazar el relleno y redistribuirlo.
  2. Una vez que el relleno haya recuperado su volumen, recoloque la funda de tapizado haciendo que las esquinas y costuras vuelvan a sus emplazamientos originales.
  3. Devuelva el cojín a su ubicación, uniéndolo a la estructura con su cremallera en caso de que cuente con ella.

En caso de larga ausencia de este mantenimiento, o en las piezas de mayor tamaño, realizar esta labor desde el exterior del cojín puede resultar difícil si no se emplea la técnica o fuerzas adecuadas. Para facilitar la labor, la mayoría de los cojines de estos sofás son desenfundables, lo que permite acceder al interior del cojín para ahuecar el relleno o recolocarlo dentro de la funda de tapizado con mayor facilidad. Incluso, dado que las fundas de los propios rellenos también cuentan con cremalleras, podría accederse directamente al material del relleno.

Para preservar la tela y disfrutarla por largo tiempo, es necesario un cuidado regular de la misma. Además de la lógica diligencia para no dañarla, hay tres factores fundamentales a la hora de conservar el tejido en perfecto estado y por mucho tiempo.

  1. Como en todo material, las fuentes de luz directa degradan la apariencia y alteran el color de la tela. En general, los colores oscuros o intensos son más propensos a cambiar su tono original bajo la influencia de la luz, por lo que se debe evitar la exposición en la medida de lo posible.
  2. Como también ocurre en cualquier otro material, la proximidad a una fuerte fuente de calor deteriora el tejido y modifica su color. Por ello, es importante evitar esa proximidad.
  3. Con el uso normal y la suciedad ambiental, el aspecto del tejido se desluce. Es necesario aplicar un mantenimiento regular preventivo, aunque no se aprecien manchas.

Mantenimiento regular

Con el uso cotidiano se acumula polvo y microsuciedad por roce sobre el tejido, además de crearse claroscuros por el aplastamiento del pelo de la tela en aquellos tejidos que tienen dicho pelo. Semanalmente, o incluso con mayor frecuencia según cada caso, es necesario pasar un aspirador para limpiar la superficie y levantar el pelo. Siempre a muy baja potencia de succión y con un cepillo muy suave en la boquilla, para evitar dañar la tela o las costuras.