Todos los rellenos, como elementos deformables que son, se deformarán en mayor o menor medida en cada uso. En función de cada tipo de asiento, se precisará de un tipo de mantenimiento u otro para devolver el producto al estado previo a su uso.
Con carácter general, cuanto más pequeño es un cojín y más firme es su relleno, menor mantenimiento precisará por su menor capacidad de deformación. Por el contrario, cuanto más grande es un cojín y más blando y deformable su relleno, esa pieza precisará de un mantenimiento más frecuente y exigente para devolver al cojín su forma y confort originales.
Asientos tipo Bloque, Tech y Bio
Por su sentada más firme, precisan de bajo mantenimiento ya que la simple acción de darle tiempo para permitir la recuperación de su gomaespuma, la recolocación del tapizado sobre la misma o el alisado con la mano de las posibles arrugas que aparezcan en la superficie, serán suficiente en la mayoría de los casos para que la tapicería se muestre lisa.

En caso de contar con relleno blando en los cojines de respaldo, de riñonera o de brazo, para que mantengan su forma y confort será necesario cada cierto tiempo dar palmadas a la parte frontal, trasera y lateral de los cojines, ahuecarlos y recolocar su relleno.