Limpieza de los tapizados en piel natural

Limpieza de los tapizados en piel natural

La piel auténtica posee cualidades únicas, como su duración y magnífico envejecimiento. Pero para ello precisa de unos cuidados específicos, basados en dos operaciones: Limpieza y tratamiento.

Como pauta general, el tapizado debe limpiarse y tratarse con los productos adecuados como mínimo una vez cada seis meses. Este intervalo se reducirá para productos sometidos a uso intensivo o ubicados en entornos con sequedad ambiental. Cuestión aparte son las manchas accidentales, ya que en este caso deberá procederse a la limpieza inmediata para tratar de minimizar los daños.

  1. Limpieza. En caso de una mancha reciente, trate primero de absorber al máximo la mancha con ayuda de papel y sin presionar, evitando que la mancha penetre más. Para la limpieza propiamente, aplique sobre el tapizado y sin frotar una esponja suave, ligeramente humedecida con una solución de agua fría y 5% de jabón neutro. Enjuague con un paño aclarado en agua limpia y, si al finalizar hay exceso de humedad sobre el tapizado, sequelo con un paño suave.
  2. Tratamiento. Sobre un tapizado ya limpio, el tratamiento aporta a la piel los elementos nutrientes necesarios para evitar su deterioro. Recomendamos sumamente que el producto aplicado contenga elementos de protección aparte de la simple hidratación, ya que prevendrá la decoloración, roces y manchas más eficazmente.